Pensamientos positivos
“Cada día comienza con un pensamiento positivo y este desencadenará una cascada de eventos maravillosos.” (Marcela Miño)
El Potencial Del Pensamiento Positivo (FRAGMENTO)
Anthony Strano
INTRODUCCIÓN
El objetivo de este curso es desarrollar un conocimiento sencillo, pero a la vez profundo sobre la
importancia de los pensamientos y su efecto en nuestra vida diaria.
Se dice: “Eres lo que piensas.” Una afirmación simple pero muy precisa. Lo que hacemos, lo que
decimos, lo que sentimos, todo tiene su origen en la mente. La energía de la mente humana es el
pensamiento. Posiblemente es el mayor, pero a la vez el menos comprendido de los recursos
energéticos del universo.
El pensamiento es como una semilla, cada pensamiento produce su flor y su propio fruto. Es
decir, los pensamientos pueden ser constructivos o destructivos, amorosos o rencorosos, de
felicidad o depresivos. Cuando somos capaces de entender y utilizar esta energía de la mente,
entonces la podemos canalizar para producir aquellos “frutos” que nos proporcionan más
felicidad y contentamiento.
El objetivo de este curso es proveer un entendimiento de nuestra propia mente para mejorar la
calidad de nuestra vida. Ofrece métodos prácticos para mejorar nuestras relaciones ya sea en
nuestro hogar, con los amigos o en el trabajo.
El curso está dividido en cinco lecciones que abordan los siguientes temas:
Lección 1. Los beneficios de los pensamientos positivos en la mente, el cuerpo y las relaciones
Lección 2. Convierte a tu mente en tu mejor amigo
Lección 3. El arte de mantener un equilibrio
Lección 4. El juego de la vida
Lección 5. La meditación. El poder del pensamiento concentrado
LOS BENEFICIOS DE LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS EN LA MENTE,
EL CUERPO Y LAS RELACIONES
El propósito de estas cinco lecciones es ofrecer una introducción sencilla al papel que tienen
nuestros pensamientos en nuestra vida y en el desarrollo de nuestra personalidad. Nuestros
pensamientos juegan un papel muy importante en todos los aspectos de la vida, incluso
podríamos afirmar que todo depende de ellos.
Se dice “Eres lo que piensas”, es verdad ya que la calidad de nuestros pensamientos tarde o
temprano se hace visible mediante nuestras palabras, nuestro comportamiento e incluso a
través de las experiencias de nuestra cara. La semilla de nuestras palabras y acciones es el
pensamiento.
Todo lo que está hecho por el hombre empezó primero con un pensamiento o una idea que vino
a la mente, sea de una casa nueva, un descubrimiento científico o incluso una guerra. Primero
hay un pensamiento, después se hacen los planes y finalmente ese pensamiento se exterioriza
en la forma de palabras o acciones.
Pero, ¿por qué hemos de pensar en forma positiva? Y, ¿quién dice que todavía no tenemos la
maestría en este arte? Como entendemos que los pensamientos son la raíz de las acciones y de
la actitud, hemos de cambiar estas raíces para que nuestras acciones y comportamiento se hagan
más positivos.
Lo primero, antes que empecemos a aprender este arte de pensar en positivo, es descubrir
cuántos tipos de pensamientos puede crear nuestra mente. Normalmente emergen cuatro tipos
de pensamientos de nuestra mente.
Entendiendo cada uno de ellos podemos empezar a escoger los pensamientos que nos den
beneficio y descartar los que son inútiles o dañinos para nosotros.
LOS CUATRO TIPOS DE PENSAMIENTOS SON:
1. PENSAMIENTOS NECESARIOS
son aquellos que se refieren a nuestra rutina diaria como “qué comemos, qué tengo que
hacer hoy, cuándo tengo que pagar el alquiler, etc.” Pensamientos que tratan con la vida
diaria.
son los que no tienen utilidad ni constructiva ni particularmente negativa. Se refieren a cosas
2. PENSAMIENTOS INÚTILES
del pasado, como “si esto no me hubiera ocurrido, por qué me dijo eso, si sólo hubiera hecho
esto o lo otro, etc.” Demasiados pensamientos sobre algo que ya no podemos cambiar. Los
pensamientos inútiles tratan también sobre el futuro, como: “¿qué va a ocurrir si…?, ¿cómo
va a ocurrir…?, ¿qué haré si…?, etc.” Muchos de nuestros pensamientos entran bajo esta
categoría de pensamientos inútiles (y la ciencia dice que diariamente creamos entre 30,000 y
50,000 pensamientos) y aunque no son negativos, aun así, nos vacían de nuestra fuerza
interior y nos hacen sentir cansados. Nuestra habilidad de concentración también se debilita
mediante los pensamientos inútiles; y por eso si tenemos muchos de tales pensamientos
utilizaremos mucha más energía y tiempo para llevar a cabo una tarea.
3. LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS
son los más dañinos, especialmente hacia nosotros mismos. Aparte del impacto que puedan
causar en los demás, estos pensamientos causan una gran pérdida de nuestra paz y fuerza
interior. Los pensamientos negativos están basados en la ira, avaricia, expectativas
insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. Si nuestros pensamientos están basados en estas
debilidades es como si estuviéramos envenenando nuestra propia mente y también la
atmósfera de nuestro alrededor. No importa cuánta razón tengamos, pensando con
negatividad siempre seremos los perdedores ya que los pensamientos negativos nos
arrebatan nuestro autorrespeto y también los demás pierden el respeto hacia nosotros. Por lo
general vemos que la gente que piensa muy negativamente sobre los demás a menudo se
encontrará sola, aunque tenga muchas relaciones. Si, por ejemplo, tenemos pensamientos de
ira, los demás intentarán evitarnos ya que la ira es como un fuego que destruye y hace daño
y nadie puede acercarse a tal fuego.
4. LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS
Son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser
constructivos.
Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las
situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación. Pensar positivamente
no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y pretender vivir en lo irreal o
pretender ser otro. Por ejemplo: cuando pasamos por la calle y hay mucha basura por todas
partes, el decir que no lo veo, que no huelo nada, es irreal, o cuando estamos enfermos y nos
repetimos una y otra vez: estoy sano, estoy sano, esto no es lo que queremos decir con
pensamiento positivo. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su
realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema. A
menudo, esto requiere tolerancia, paciencia y sentido común. Es fácil ser pesimista, así como
ser optimista, pero necesitamos ser muy cuidadosos y maduros si queremos ser realistas.
Una persona que piensa positivamente será consciente de las debilidades de los demás a su
Alrededor, pero aun así dirigirá su atención hacia las buenas tendencias de los demás. Los
pensamientos positivos nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a esto
nuestras expectativas hacia los demás disminuyen cada vez más. Esto no significa que no
nos importen, sino que dejamos de pedirles amor, respeto, reconocimiento, etc. y hacemos
que la relación sea más ligera. Este es el mejor método para crear relaciones duraderas y
armoniosas. También cuando estamos contentos interiormente tenemos la fortaleza para
aceptar a los demás tal como son sin querer cambiarles como nosotros pensamos que sería
correcto. Junto a esto somos capaces de darnos tal como somos, con nuestros talentos
positivos y nuestras limitaciones sin pretender otra cosa. Nuestro cuerpo también
experimenta gran beneficio, ya que cuando nuestra mente está en equilibrio y en armonía
somos menos sensibles a las diferentes enfermedades. Todos conocemos el término
“enfermedades psicosomáticas” y vemos como la ciencia está descubriendo cada vez más la
profunda interacción y conexión entre el espíritu y el cuerpo. Una persona que tiene muchos
pensamientos inútiles a menudo se encontrará muy cansada ya que está gastando su energía
en crear miles de pensamientos sin sentido. Nuestra mente se hace fuerte y sana si la
alimentamos con pensamientos positivos. Una mente sana se convierte en la base para una
personalidad equilibrada. Nuestros pensamientos, sean positivos o negativos, crean nuestra
conciencia y nuestra actitud hacia los demás o sobre las situaciones. Si nuestros
pensamientos son positivos nuestra actitud también será positiva y esa es la mayor
protección de la negatividad en nosotros y a nuestro alrededor. Teniendo una actitud
positiva podemos permanecer pacíficos cuando afrontamos las dificultades y por lo tanto,
rápidamente encontramos la solución correcta sin quedarnos atrapados en esa dificultad. De
esta forma, siendo capaces de tomar la decisión correcta en el momento adecuado, uno es
capaz de ahorrar mucho tiempo y energía. Sobre todo, una actitud positiva nunca permite la
falta de esperanza o que la confusión entre en la mente y por eso nos ayuda a mantener
nuestra dignidad y nuestro autorrespeto. Realmente, la forma en la que afrontemos a los
demás o a las situaciones depende completamente de nuestra actitud. Algunos, por ejemplo,
consideran una botella de agua medio vacía, mientras que otros la consideran medio llena.
Para las personas con una actitud positiva, todos los obstáculos serán simplemente una
oportunidad para mejorar aún más, no para reaccionar con negatividad. Se dice: “Así como
es tu actitud, así es el mundo”. Estamos acostumbrados a ver la negatividad que existe en el
mundo, sin embargo, al dirigir constantemente nuestra atención hacia ella, no hemos
conseguido cambiarla por lo mejor. Tenemos que ser conscientes de que donde quiera que se
dirijan mis pensamientos es ahí donde irá también nuestra energía. Concentrándonos ahora
en el aspecto positivo de nosotros mismos, hacemos algo constructivo para llevar a cabo un
cambio en nosotros y en nuestro entorno inmediato. Esto se puede entender como el mayor
desafío de nuestros tiempos para el que necesitamos valentía y autoconfianza.
