fbpx
Horas de atención
& contact0

Lunes – Viernes 10:00 – 17:00
sábado 10:00 – 14:00
Domingo cerrado

Pensamientos positivos

“Cada día comienza con un pensamiento positivo y este desencadenará una cascada de eventos maravillosos.” (Marcela Miño)

El Potencial Del Pensamiento Positivo (FRAGMENTO)

 Anthony Strano

INTRODUCCIÓN

El objetivo de este curso es desarrollar un conocimiento sencillo, pero a la vez profundo sobre la

importancia de los pensamientos y su efecto en nuestra vida diaria.

Se dice: “Eres lo que piensas.” Una afirmación simple pero muy precisa. Lo que hacemos, lo que

decimos, lo que sentimos, todo tiene su origen en la mente. La energía de la mente humana es el

pensamiento. Posiblemente es el mayor, pero a la vez el menos comprendido de los recursos

energéticos del universo.

El pensamiento es como una semilla, cada pensamiento produce su flor y su propio fruto. Es

decir, los pensamientos pueden ser constructivos o destructivos, amorosos o rencorosos, de

felicidad o depresivos. Cuando somos capaces de entender y utilizar esta energía de la mente,

entonces la podemos canalizar para producir aquellos “frutos” que nos proporcionan más

felicidad y contentamiento.

El objetivo de este curso es proveer un entendimiento de nuestra propia mente para mejorar la

calidad de nuestra vida. Ofrece métodos prácticos para mejorar nuestras relaciones ya sea en

nuestro hogar, con los amigos o en el trabajo.

El curso está dividido en cinco lecciones que abordan los siguientes temas:

Lección 1. Los beneficios de los pensamientos positivos en la mente, el cuerpo y las relaciones

Lección 2. Convierte a tu mente en tu mejor amigo

Lección 3. El arte de mantener un equilibrio

Lección 4. El juego de la vida

Lección 5. La meditación. El poder del pensamiento concentrado

LOS BENEFICIOS DE LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS EN LA MENTE,

EL CUERPO Y LAS RELACIONES

El propósito de estas cinco lecciones es ofrecer una introducción sencilla al papel que tienen

nuestros pensamientos en nuestra vida y en el desarrollo de nuestra personalidad. Nuestros

pensamientos juegan un papel muy importante en todos los aspectos de la vida, incluso

podríamos afirmar que todo depende de ellos.

Se dice “Eres lo que piensas”, es verdad ya que la calidad de nuestros pensamientos tarde o

temprano se hace visible mediante nuestras palabras, nuestro comportamiento e incluso a

través de las experiencias de nuestra cara. La semilla de nuestras palabras y acciones es el

pensamiento.

Todo lo que está hecho por el hombre empezó primero con un pensamiento o una idea que vino

a la mente, sea de una casa nueva, un descubrimiento científico o incluso una guerra. Primero

hay un pensamiento, después se hacen los planes y finalmente ese pensamiento se exterioriza

en la forma de palabras o acciones.

Pero, ¿por qué hemos de pensar en forma positiva? Y, ¿quién dice que todavía no tenemos la

maestría en este arte? Como entendemos que los pensamientos son la raíz de las acciones y de

la actitud, hemos de cambiar estas raíces para que nuestras acciones y comportamiento se hagan

más positivos.

Lo primero, antes que empecemos a aprender este arte de pensar en positivo, es descubrir

cuántos tipos de pensamientos puede crear nuestra mente. Normalmente emergen cuatro tipos

de pensamientos de nuestra mente.

Entendiendo cada uno de ellos podemos empezar a escoger los pensamientos que nos den

beneficio y descartar los que son inútiles o dañinos para nosotros.

LOS CUATRO TIPOS DE PENSAMIENTOS SON:

1.  PENSAMIENTOS NECESARIOS

son aquellos que se refieren a nuestra rutina diaria como “qué comemos, qué tengo que

hacer hoy, cuándo tengo que pagar el alquiler, etc.” Pensamientos que tratan con la vida

diaria.

son los que no tienen utilidad ni constructiva ni particularmente negativa. Se refieren a cosas

2.  PENSAMIENTOS INÚTILES

del pasado, como “si esto no me hubiera ocurrido, por qué me dijo eso, si sólo hubiera hecho

esto o lo otro, etc.” Demasiados pensamientos sobre algo que ya no podemos cambiar.  Los

pensamientos inútiles tratan también sobre el futuro, como: “¿qué va a ocurrir si…?, ¿cómo

va a ocurrir…?, ¿qué haré si…?, etc.” Muchos de nuestros pensamientos entran bajo esta

categoría de pensamientos inútiles (y la ciencia dice que diariamente creamos entre 30,000 y

50,000 pensamientos) y aunque no son negativos, aun así, nos vacían de nuestra fuerza

interior y nos hacen sentir cansados. Nuestra habilidad de concentración también se debilita

mediante los pensamientos inútiles; y por eso si tenemos muchos de tales pensamientos

utilizaremos mucha más energía y tiempo para llevar a cabo una tarea.

3.  LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

son los más dañinos, especialmente hacia nosotros mismos. Aparte del impacto que puedan

causar en los demás, estos pensamientos causan una gran pérdida de nuestra paz y fuerza

interior. Los pensamientos negativos están basados en la ira, avaricia, expectativas

insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. Si nuestros pensamientos están basados en estas

debilidades es como si estuviéramos envenenando nuestra propia mente y también la

atmósfera de nuestro alrededor. No importa cuánta razón tengamos, pensando con

negatividad siempre seremos los perdedores ya que los pensamientos negativos nos

arrebatan nuestro autorrespeto y también los demás pierden el respeto hacia nosotros. Por lo

general vemos que la gente que piensa muy negativamente sobre los demás a menudo se

encontrará sola, aunque tenga muchas relaciones. Si, por ejemplo, tenemos pensamientos de

ira, los demás intentarán evitarnos ya que la ira es como un fuego que destruye y hace daño

y nadie puede acercarse a tal fuego.

4.  LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS

Son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser

constructivos.

Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las

situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación. Pensar positivamente

no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y pretender vivir en lo irreal o

pretender ser otro. Por ejemplo: cuando pasamos por la calle y hay mucha basura por todas

partes, el decir que no lo veo, que no huelo nada, es irreal, o cuando estamos enfermos y nos

repetimos una y otra vez: estoy sano, estoy sano, esto no es lo que queremos decir con

pensamiento positivo. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su

realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema. A

menudo, esto requiere tolerancia, paciencia y sentido común. Es fácil ser pesimista, así como

ser optimista, pero necesitamos ser muy cuidadosos y maduros si queremos ser realistas.

Una persona que piensa positivamente será consciente de las debilidades de los demás a su

Alrededor, pero aun así dirigirá su atención hacia las buenas tendencias de los demás. Los

pensamientos positivos nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a esto

nuestras expectativas hacia los demás disminuyen cada vez más. Esto no significa que no

nos importen, sino que dejamos de pedirles amor, respeto, reconocimiento, etc. y hacemos

que la relación sea más ligera. Este es el mejor método para crear relaciones duraderas y

armoniosas. También cuando estamos contentos interiormente tenemos la fortaleza para

aceptar a los demás tal como son sin querer cambiarles como nosotros pensamos que sería

correcto. Junto a esto somos capaces de darnos tal como somos, con nuestros talentos

positivos y nuestras limitaciones sin pretender otra cosa. Nuestro cuerpo también

experimenta gran beneficio, ya que cuando nuestra mente está en equilibrio y en armonía

somos menos sensibles a las diferentes enfermedades. Todos conocemos el término

“enfermedades psicosomáticas” y vemos como la ciencia está descubriendo cada vez más la

profunda interacción y conexión entre el espíritu y el cuerpo. Una persona que tiene muchos

pensamientos inútiles a menudo se encontrará muy cansada ya que está gastando su energía

en crear miles de pensamientos sin sentido. Nuestra mente se hace fuerte y sana si la

alimentamos con pensamientos positivos. Una mente sana se convierte en la base para una

personalidad equilibrada. Nuestros pensamientos, sean positivos o negativos, crean nuestra

conciencia y nuestra actitud hacia los demás o sobre las situaciones. Si nuestros

pensamientos son positivos nuestra actitud también será positiva y esa es la mayor

protección de la negatividad en nosotros y a nuestro alrededor. Teniendo una actitud

positiva podemos permanecer pacíficos cuando afrontamos las dificultades y por lo tanto,

rápidamente encontramos la solución correcta sin quedarnos atrapados en esa dificultad. De

esta forma, siendo capaces de tomar la decisión correcta en el momento adecuado, uno es

capaz de ahorrar mucho tiempo y energía. Sobre todo, una actitud positiva nunca permite la

falta de esperanza o que la confusión entre en la mente y por eso nos ayuda a mantener

nuestra dignidad y nuestro autorrespeto. Realmente, la forma en la que afrontemos a los

demás o a las situaciones depende completamente de nuestra actitud. Algunos, por ejemplo,

consideran una botella de agua medio vacía, mientras que otros la consideran medio llena.

Para las personas con una actitud positiva, todos los obstáculos serán simplemente una

oportunidad para mejorar aún más, no para reaccionar con negatividad. Se dice: “Así como

es tu actitud, así es el mundo”. Estamos acostumbrados a ver la negatividad que existe en el

mundo, sin embargo, al dirigir constantemente nuestra atención hacia ella, no hemos

conseguido cambiarla por lo mejor. Tenemos que ser conscientes de que donde quiera que se

dirijan mis pensamientos es ahí donde irá también nuestra energía. Concentrándonos ahora

en el aspecto positivo de nosotros mismos, hacemos algo constructivo para llevar a cabo un

cambio en nosotros y en nuestro entorno inmediato. Esto se puede entender como el mayor

desafío de nuestros tiempos para el que necesitamos valentía y autoconfianza.