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Abundancia y prosperidad

Todos queremos abundancia y Prosperidad en nuestras vidas. Distintos tipos de abundancia y prosperidad, pero todos queremos tener resuelto el asunto del estar provisto de lo necesario para sobrevivir, sin que sea una tragedia y en el mejor de los casos, que sea realizando algo que nos haga sentir dignos y orgullosos. Muchas personas viven para sus trabajos, en vez de que esto sea sólo una de varias ocupaciones de nuestra vida. Y es que desde pequeños hemos escuchado frases relacionadas con el trabajo como un castigo, incluso malamente lo denominamos en Chile al trabajo con la palabra “PEGA”, sin concientizar que esta palabra refiere a la acción de golpear.

Partiendo de esta base, la abundancia y la prosperidad ni pensar…” El que madruga Dios lo ayuda”, “Años y trabajo ponen el pelo cano”, “El Trabajo duro purifica el espíritu”, “El que trabaja duro no tiene tiempo para tener dinero”, “El trabajo mata al asno, pero no mata al amo”, “Dinero que fácil llega, fácil se va”, “El dinero se gana con esfuerzo”, y muchos otros refranes que nos programan a establecer y grabar a fuego en nuestro inconsciente que el dinero, la abundancia exigen sacrificio, que además, es cosa sólo de ricos y que ser afortunado es algo malo, de mala procedencia…

Es inusual pensar que merecemos lo mejor, salud, dicha, prosperidad, abundancia y recibir en la vida todo aquello que nos hace feliz. Es más normal pensar que no soy digno, que algo saldrá mal, que, si me dedico a lo que me gusta hacer, no seré retribuido como quiero, pero quién se atreve a dejar el estado de confort y poner todo su esfuerzo, amor y dedicación para realizar sus sueños, en vez de realizar los sueños de otro…Porque siempre que se trabaja apatronado, estamos realizando el sueño de otra persona. Y nadie dice que sea fácil y que saldrá todo perfecto en un chasquido de dedos…por el contrario, sí requiere de mucho esfuerzo, pero ese esfuerzo será para ti…

Es difícil, lo sé por experiencia propia, ya que me he reinventado varias veces y continuo en la tarea, ya que dedicarse a lo que te dicta el corazón es un salto de fe…

En la antigüedad, en la primera era cristiana, las personas realizaban oficios y estos eran escogidos por el “CARISMA” de la persona, lo que hoy llamaríamos talento, “DON”, habilidad y se le reconocía a cada persona por realizar algo que desde siempre resaltó dentro de su desarrollo, hoy en día, para escoger una carrera profesional a seguir la prioridad es que sea rentable y tenemos infinidades de “profesionales” no desempeñando sus carreras, frustrados y carentes, viviendo día a día a punto de apagar la llama de su plenitud…

¿Cuántas veces en mi salto de fe me he preguntado si debo volver atrás…Si estoy haciendo lo correcto…Me he sentido cansada e insegura…Y qué me vuelve a centro? Darme cuenta que cuando trabajo siento que amo lo que hago, vibro y el tiempo vuela, se me ocurre un mundo de ideas, me siento feliz sólo con la felicidad del otro, no me importa invertir más tiempo del que está acordado, todo fluye a la perfección y me siento plena…Lo demás llega por añadidura…Cuando recibo mis honorarios siento que es una retribución que expresa plenamente la palabra: HONORARIO = HONOR.

¿Quién puede decir que eso no vale todo lo demás? Pero para lograr esto, mi mente, mis intenciones, mis acciones, mi corazón y mis palabras deben estar en sintonía perfecta con la abundancia, con la prosperidad y el trabajo es integral, pasa por poner mis intenciones en el salto de fe, pero en total sintonía positiva…Y comienza la magia…El universo se expresa con generosidad y obediencia, por eso es tan importante estar en absoluta claridad sobre lo que se quiere y saber cómo pedirlo, cómo sembrar y cómo aportar al desarrollo de la creación, como si se tratase de un hijo, al que le entregas todo y con todo tu amor…Le das lo mejor de ti y proyectas para él lo mejor, piensas en él con toda tu fe puesta en que logrará el mayor éxito…

Todo lo que he logrado ha tenido un proceso, que, para mí, es mágico, sin embrago tiene una fórmula…Esta fórmula la quiero compartir contigo…Te invito a conocer esta fórmula, a dar un salto de fe, a recibir lo que mereces y de ahí para arriba…